Para guiar a otros, primero tuve que encontrar mi propio propósito. Sé lo que es estar en la cima corporativa y sentir que falta algo.
Durante años, mi vida se definió por los resultados, esa "carrera de la vida" que nos vende el entorno. Desde los 23 años asumí responsabilidades de alcance nacional; era la especialista en Gerencia del Servicio y la mujer que, desde muy temprano, consolidó una sólida experiencia en el mundo corporativo. Desde afuera, lo tenía todo: el cargo, el reconocimiento y la trayectoria. Pero por dentro, la desconexión era absoluta.
Conocí de cerca la frustración de estar "arriba" y sentirme profundamente vacía. Vivía en inercia, cumpliendo con un concepto de éxito ajeno, hasta que entendí que no podía liderar a otros, ni una empresa, ni un equipo, sin aprender primero a habitarme a mí misma.
Ese vacío no fue un final, sino el inicio de una integración. No decidí retirarme del mundo de los resultados, decidí darle un sentido diferente.
Hoy, mi trabajo une mi recorrido en el sector real con mi propia transformación. No hablo desde la teoría académica; hablo desde la experiencia de quien ha estado en la trinchera corporativa y ha logrado construir una estructura de acción coherente.
Mi propósito es acompañarte a romper la inercia para que empieces a liderar tu vida y tus equipos con una intención real. Porque el éxito sin propósito es solo una carga, pero el éxito con sentido es libertad. 🧡